CASA MARO
CASA MARO
El proyecto se emplaza en la ladera de un cerro, en la Región de Los Lagos, sobre una explanada horizontal construida a partir de la propia topografía. La implantación busca establecer un plano habitable dentro de la pendiente, generando un corte de terreno a 45° que conforma un talud y define una condición más íntima y resguardada hacia uno de los bordes de la vivienda.
La orientación de la casa responde directamente al paisaje cordillerano y, particularmente, a la presencia de los volcanes Osorno y Calbuco. A partir de un estudio georreferenciado del terreno, las visuales fueron trazadas satelitalmente para determinar con precisión la posición y orientación de los distintos volúmenes. De esta manera, la arquitectura no solo se posa sobre el territorio, sino que se organiza a partir de puntos específicos del paisaje.
El programa se articula mediante dos zonas principales: una común y otra privada, conectadas por un núcleo central que funciona como la cintura organizativa de la casa.
El área común se orienta hacia el volcán Osorno, convirtiendo su presencia en el remate visual del espacio. Aquí se concentran el estar, el comedor y la cocina, concebidos como un ambiente continuo y directamente relacionado con una terraza cubierta que extiende el interior hacia el paisaje. La cocina se organiza en torno a una isla central y se complementa con despensa, lavandería, baño de visitas y un acceso secundario conectado directamente con el estacionamiento.
El interior se construye a partir del contraste entre dos escalas. El estar alcanza una altura aproximada de 4,5 metros, mientras que la cocina adopta una escala más contenida, cercana a los 2,40 metros. Sobre el estar, una secuencia de vigas atraviesa transversalmente el espacio mediante un trazado en zigzag, introduciendo ritmo y movimiento y estableciendo una relación con la condición cambiante de la vegetación exterior.
Al atravesar el área común aparece el núcleo central, encargado de organizar los recorridos y conectar la zona común con el sector privado. A su vez, establece una relación transversal entre el talud y el patio protegido hacia un extremo, y el paisaje cordillerano hacia el otro.
La zona privada está compuesta por tres dormitorios secundarios y la suite principal. Cada dormitorio incorpora su área de descanso y almacenamiento mediante clósets integrados. Dos de los dormitorios secundarios se orientan hacia el volcán Calbuco, mientras que el dormitorio de visitas se vuelca hacia el patio privado y el talud. Los tres comparten un baño completo.
La suite principal incorpora dormitorio, baño, walk-in closet y zona de maquillaje, configurando una unidad autónoma dentro del sector privado.
Las terrazas de los dormitorios se resuelven mediante una geometría quebrada y en zigzag que interrumpe las visuales laterales entre habitaciones. Cada dormitorio secundario dispone de una terraza cubierta con espacio para una silla y una mesa, mientras que la suite principal incorpora una terraza de mayor dimensión para dos sillas y una mesa. De esta manera, cada habitación mantiene una relación directa con el paisaje sin comprometer la privacidad de los recintos contiguos.
La materialidad de Casa Maro responde tanto a las condiciones climáticas de la Región de Los Lagos como a la intención de establecer una relación directa entre la vivienda, el terreno y el paso del tiempo.
La casa se aferra al terreno mediante fundaciones de hormigón, compuestas por zapatas y sobrecimientos de 0,50 metros cada uno. Sobre esta base se desarrolla una estructura principal de madera seca y certificada, complementada con elementos de acero en aquellos puntos que requieren resolver mayores luces, particularmente en la terraza cubierta y en el soporte de los grandes ventanales.
Exteriormente, la vivienda se reviste con una piel de Acero Oxido Corten, cuya oxidación controlada funciona simultáneamente como terminación y protección. Su superficie evoluciona frente a las condiciones atmosféricas, haciendo visible el paso del tiempo y estableciendo una relación cromática con la tierra, la vegetación y el clima del sur de Chile.
En contraste con la envolvente exterior, los interiores buscan una atmósfera cálida y luminosa. La madera de pino cepillado se combina con superficies blancas y pavimentos de porcelanato, mientras distintas aperturas incorporan iluminación natural y enmarcan vistas específicas hacia el paisaje.
La envolvente incorpora aislación térmica continua en todas las caras de la vivienda, dando continuidad a la protección entre muros, pisos y cubierta de acuerdo con las exigencias de acondicionamiento térmico correspondientes a la zona climática del proyecto.
Hormigón, madera y acero responden así a una misma lógica constructiva: el hormigón vincula la casa con la tierra; la madera construye y aporta calidez; el acero permite liberar las grandes luces; y el Oxido protege la envolvente mientras registra materialmente el paso del tiempo.
Casa Maro se construye, finalmente, a partir de relaciones precisas entre pendiente y plano, interior y exterior, apertura y resguardo. La explanada, el talud, las orientaciones georreferenciadas, las diferencias de altura y los quiebres de su geometría responden a una misma intención: utilizar la arquitectura como instrumento para ordenar la experiencia del territorio.
La casa busca contemplar y vivir el paisaje. Su arquitectura selecciona, dirige y enmarca distintas maneras de habitarlo: el volcán Osorno desde los espacios comunes, el volcán Calbuco desde los dormitorios, la cordillera desde los recorridos y terrazas, y el talud desde los espacios más íntimos.